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Indemnización por accidente de trafico Optima

Informe forense en accidentes de tráfico

Informe forense en accidentes de tráfico

En una nueva entrada del blog, vamos a repasar la vital importancia que ostenta tanto la figura del informe médico en en el seno del procedimiento abierto como consecuencia de un accidente de tráfico.

Como breve introducción, recordar que una vez que se produjo la despenalización de los accidentes de tráfico (allá por 2016), cualquier accidentado puede conseguir de forma gratuita un informe forense que acredite la magnitud de sus lesiones. Por increíble que parezca, con anterioridad a tal fecha sólo podía obtenerse tal informe gratuitamente en caso de que se hubiese cometido un delito en el supuesto accidente de tráfico, véase alcoholemia, conducción temeraria, etcétera).

Parece evidente que siendo una de las armas más importantes a la hora de reclamar y establecer la cuantía a satisfacer, la gratuidad de su obtención supone un paso adelante en la consecución de una justicia más equitativa para todos los ciudadanos.

La contrapartida de esta situación de facto, es que sólo se podrá ser valorado por un médico forense con las condiciones antes descritas en caso de que la aseguradora haya hecho una oferta motivada y no estemos de acuerdo con ella. En la práctica, la oferta motivada que las compañías aseguradoras ofrecen a sus clientes distan bastante de lo que en realidad se puede reclamar, por lo que en la inmensa mayoría de casos el hecho de que exista la opción de obtener un informe forense de manera gratuita es muy ventajoso.

¿Qué es un informe médico forense y dónde reside su importancia?

¿Qué es un informe médico forense y dónde reside su importancia?
¿Qué es un informe médico forense y dónde reside su importancia?

Podríamos definirlo como el documento médico y legal en el que se determina la existencia o no de relación causal entre las lesiones que presenta el sujeto sometido a escrutinio y el accidente acaecido.

El cuerpo del mismo contiene, sin ánimo de ser exhaustivos, las lesiones diagnosticadas, las pruebas que se ha realizado al individuo para poder extraer conclusiones y el tiempo de recuperación que ha necesitado el accidentado para recuperarse de las lesiones sufridas. En última instancia, suele determinarse la existencia o no de de secuelas de tipo funcional, psicológico o de tipo estético.

Podría parecer lógico que dentro de toda esta amalgama de datos también se incluyese, aun orientativamente, una traducción de todo lo observado y reflejado en el informe en puntos de secuela en los términos establecidos en el Baremo de tráfico. Desgraciadamente la respuesta es negativa, siendo este hecho, por un lado, lo que añade más conflictividad al procedimiento en tanto que las partes (accidentado y aseguradora) se basan en informes y puntuaciones diferentes y por otro, el que añade valor a la figura del abogado del accidentado.

Como se habrá podido imaginar, la importancia del informe reside en que cuantos más puntos de secuela se puedan desgranar de las afirmaciones realizadas por el experto forense, más alta será la indemnización a satisfacer por la compañía aseguradora. A tenor de lo anterior, nos parece interesante señalar que no es obligatorio aquietarse a la valoración inicial realizada por el médico forense, pudiendo ser impugnado a través de la presentación de nuevos informes o incluso de una prueba pericial médica.

¿Cómo obtener un informe pericial forense?

¿Cómo obtener un informe percial forense?
¿Cómo obtener un informe percial forense?

Entendemos que la mejor manera de explicar la forma de pedirlo es explicando cronológicamente los pasos que se van sucediendo una vez ocurrido el accidente, en un sentido procesal.

Recordemos que según lo que hemos expuesto más arriba, la petición de un informe pericial forense según el Real Decreto 1148/2015, de 18 de diciembre, por el que se regula la realización de pericias a solicitud de particulares por los Institutos de Medicina Legal y Ciencias Forenses, en las reclamaciones extrajudiciales por hechos relativos a la circulación de vehículos a motor, se solicita una vez que existe desacuerdo entre la oferta motivada realizada por la entidad aseguradora y el lesionado. Esta solicitud se puede hacer en conjunción con la aseguradora o el lesionado únicamente.

Dicha solicitud deberá ir dirigida a la sede del Instituto de Medicina Legal del lugar donde ocurrió el accidente o en el lugar de residencia del accidentado, previamente habiendo prestado el consentimiento informado. Una vez iniciado este trámite, el instituto y el médico forense revisan toda la información médica aportada, pudiendo solicitar en base a antecedentes en el historial medico del accidentado más documentación a los centros correspondientes.

Una vez que el requisito documental se ha cumplido a los ojos de la institución, se envía un escrito a las partes, emplazándolas a fin de que se produzca el reconocimiento forense. Como nota a tener en cuenta con referencia a la figura del perito, ni la victima ni la entidad aseguradora podrán elegir un médico perito en concreto y nunca se asignará de forma preferente o sistemática al mismo médico los casos de una misma compañía de seguros. El forense, una vez realizada su labor, puede pedir que se realicen pruebas adicionales sobre el interesado.

Por último, en el plazo de 7 días desde la recepción del informe, las partes pueden pedir aclaraciones.

Problemas prácticos relacionados con el informe del forense

Problemas prácticos relacionados con el informe del forense
Problemas prácticos relacionados con el informe del forense

Los problemas de la configuración actual del funcionamiento de la pericial forense son dos:

El primero, el temporal. Dentro de la documentación a aportar en la petición del informe en cuestión de incluirse la oferta motivada realizada por la aseguradora. Este trámite se puede dilatar varios meses después de ocurrido el siniestro, lo cual evidentemente dilata los tiempos (se podría perfectamente encontrar en situación de alta médica). Esto provoca que en la mayoría de casos la persona que ve el perito de la aseguradora (que ha realizado su labor al día o pocos días de que se produjese el accidente) y el que ve el médico forense sean, a nivel de estado de salud, completamente diferentes, destinando a ambas periciales a diferir.

El segundo, procedimental. El médico forense no puede ser llamado como testigo a juicio para defender su exégesis ni ésta es vinculante y han perdido la potestad de obligar a las aseguradoras a realizar pruebas médicas que determinen con mayor precisión el estado en que se encuentra la persona objeto del informe.

La conclusión que podemos extraer de toda esta información es que, aun siendo gratuito este informe, debido a las circunstancias alrededor de las cuales la ley ha obligado a esta figura a funcionar, ha visto reducida su importancia considerablemente. Aun que pueda entrar en colisión con lo afirmado en las primeras frases de esta entrada, en tanto que el hecho de ser gratuito podría igualar las oportunidades de los ciudadanos ante la justicia, la realidad de las cosas nos obliga a plantear la contratación de un médico perito privado en la mayoría de las ocasiones.

Esperamos que la información vertida en la presente página haya sido de su agrado y esperamos verle por aquí en próximas ocasiones.